RR 456/16 - Seminario: " La Justicia como actor político en América Latina"


RR 456/16

Si en el S. XIX –siglo de independencias y formación de los estados-nacionales modernos- fueron los parlamentos -Poderes Legislativos- los actores políticos por excelencia, y el S. XX tuvo como protagonistas a los ejecutivos fuertes, ya sea a través de totalitarismos, populismos, dictaduras ó simplemente con una fuerte presencia de la Administración estatal en la vida ciudadana, en el S. XXI, y frente a este contexto, han tomado relevancia los poderes judiciales, como fuente de control político y garantía del cumplimiento de los derechos ciudadanos en el afianzamiento del sistema democrático, no solo en términos electorales sino en miras a una democracia ciudadana.
 
Formulada esta apreciación estimamos que la Ciencia Política no puede permanecer ajena a este novedoso proceso. Desde la ciencia jurídica se trabaja el Poder Judicial desde un aspecto netamente institucional, jurídico –formal. Al mismo tiempo, desde las Ciencias Sociales, se ha desestimado su estudio por entender que corresponde al Derecho el análisis de esta compleja institución. Haber desestimado la comprensión del Poder Judicial en perspectiva politológica produjo un vacío en la explicación de muchos procesos políticos y sociales; procesos que sólo tienen asidero a través de la consideración del comportamiento del Poder Judicial, y de la Corte Suprema en particular, no solo en Argentina, sino en el mundo entero. ¿Cómo explicar por ejemplo que después del estallido social y la crisis de 2001 y del descontento canalizado a través del “que se vayan todos” sólo los jueces de la Corte Suprema fueran los únicos que dejaron sus puestos y terminaron trágica y abruptamente con sus careras políticas? ¿No es hora de revisar, desde la Ciencia Política, por qué tantos jueces abandonan sus cargos en la Justicia para desempeñarse en cargos políticos o político-partidarios? O a la inversa, ¿por qué hay cada vez más jueces con protagonismo político y con un pasado político partidario? ¿O de intentar explicar desde el ámbito de los sistemas políticos comparados y el análisis de las formas de gobierno la relación que se da entre los poderes políticos y el poder judicial, donde finalizan muchas de las contiendas y relaciones de fuerzas políticas y sociales?
 
En primer lugar, debemos comprender que la justicia tiene la capacidad de controlar a los órganos ejecutivo y legislativo a través del proceso de Control de Constitucionalidad. El gobierno –ejecutivo-, por la propia lógica de dominación en el juego de las relaciones de fuerza, pretenderá siempre controlar a los otros órganos de gobierno. En el ámbito legislativo trabaja a partir del control que le facilita ser líder de un partido político que ocupa al mismo tiempo el sillón presidencial y bancas en el Congreso. Pero ¿qué sucede con el Poder Judicial? Pareciera ser que este órgano de Justicia que cuenta con la facultad de control a los otros poderes, siempre fue “controlado” por el mismo Poder Político (Ejecutivo-Legislativo). ¿Cuáles son las condiciones que posibilitan este fenómeno? ¿Cuáles son las condiciones de posibilidad de una Justicia independiente del Poder Político?
 
En segundo lugar, es preciso desmitificar la concepción histórica y mítica del Poder Judicial como un órgano apolítico. En consecuencia, es deseable aportar a los alumnos de Ciencia Política mínimos conocimientos con miras a una nueva forma de estudiar este complejo organismo, compuesto por diversas instituciones. Desarrollar los cambios institucionales producidos en el último tiempo, e indagar si es producto de dichas transformaciones que la Justicia cuenta con una motivación diferente a la hora de emitir sus sentencias. ¿Por qué los jueces intervienen en la actualidad en cuestiones que anteriormente sentían que les estaban vedadas? ¿A qué responde dicho cambio en su comportamiento? ¿Cuáles son las nuevas motivaciones que posibilitan este cambio?
 
En tercer término, debemos indagar respecto de la esfera judicial como órgano-puente formal hacia la satisfacción de demandas que llegan desde la Sociedad Civil. Qué tipo de demandas llegan, por qué los jueces son hoy proclives a dar lugar en sus sentencias a actores que demandan y exigen al sistema político. ¿De dónde parten los reclamos? Actualmente son moneda corriente los pedidos de audiencia, petitorios, demandas y consultas que hacen a los jueces infinidad de organizaciones políticamente relevantes o no, provenientes de amplios sectores sociales. ¿Cómo afecta esto a la actividad judicial? ¿Y a la sociedad misma?
 
En cuarto lugar, la importancia de la actividad judicial por la calidad de casos en que deben entender forjó una relación más asidua con los medios masivos de comunicación. Este cambio implicó que los jueces tuvieran que adoptar una mejor técnica comunicacional, a prepararse para responder preguntas a las que anteriormente no debían enfrentarse, a opinar sobre las cuestiones más diversas, a contar con asesores de imagen, voceros, y otros accesorios de aquellas personas en las que no se distingue con facilidad lo público de lo privado. El juez ha devenido una persona pública, con voluntad política y mirado con lupa por la opinión ciudadana. ¿No es este un aspecto que corresponde netamente a las Ciencias Sociales en general y a la Ciencia Política y la Sociología Política en particular?
 
En quinto lugar, a la luz de los procesos políticos recientes que han acaecido en América Latina, es impostergable el estudio del uso de las herramientas judiciales como herramientas políticas. Consolidadas las democracias, fuimos testigos, en varios países, de reformas constitucionales de indudable valor en las temáticas abordadas. La creación de tribunales constitucionales abocadas especialmente al control de constitucionalidad, la ampliación de facultades de los tribunales constitucionales existentes y de las cortes supremas, deben leerse en perspectiva con los fenómenos políticos que van aconteciendo en los diferentes países de América Latina. La función de los Consejos de la Magistratura, se puso en agenda por su potencialidad en la definición de los protagonistas que han de tener las funciones jurisdiccionales, las cuales definirán políticas. Hoy, la mirada de los políticos, de los medios de comunicación, y de la ciudadanía en general, no es esquiva a las cortes; cada día mas son escuchadas e inclusive, utilizadas con motivaciones políticas por los que acuden a ellas, a los fines de generar resultados favorables en conflictos políticos vigentes. Y las cortes responden a dichas expectativas, “hablan” a través de sus fallos, a la comunidad política y a la ciudadanía en general. Inclusive, con sus decisiones, pueden determinar cambios en los regímenes políticos. Inclusive, los jueces se han vuelto actores protagónicos de diversas contiendas políticas, y como tales, blancos de acciones políticas. Entonces, ¿cómo podemos seguir estudiando los fenómenos políticos ignorando la participación de estos órganos?
 
Por último será interesante relacionar esta nueva forma de Justicia con relación al sistema democrático. ¿Ha ayudado esta nueva forma de comprender la justicia, a los jueces y los profesionales que la incentivan, al fortalecimiento de la ciudadanía, al mejor acceso a las instituciones, a la revalorización de las mismas –gracias a su poder de canalización de demandas- y a fin de cuentas, al robustecimiento y consolidación del Estado de Derecho? Concluyendo con los propósitos, no podemos continuar dejando pasar el tiempo y cerrando los ojos ante un complejo social que se impone con fuerza en cualquier análisis. Estimamos que el seminario será útil, novedoso e interesante para los alumnos y público en general, sobre todo teniendo en cuenta que no existe, al menos por ahora, otro ámbito dónde desarrollar y aplicar estas nuevas categorías. No debe escapar la esfera judicial al ámbito de las ciencias sociales, si queremos que nuestra ciencia sea explicativa de las relaciones entre Sociedad y Estado y abarcadora en la comprensión de las relaciones de fuerza que se tejen en el entramado político y social. 
 
Objetivos
 
Tradicionalmente se ha interpretado nuestro sistema constitucional como una relación de frenos y contrapesos entre tres órganos de poder: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. En la mirada usual, los dos primeros pueden resumirse en Poder Político y la magistratura como Poder de Control de aquellos. La Corte Suprema de Justicia de la Nación es la máxima autoridad del Poder Judicial.
 
Sin embargo, sería insuficiente reducir un esquema de poder a tal afirmación. Esta relación, que otrora fuera tripartita, hoy se manifiesta plural. Partidos políticos, medios de comunicación, corporaciones y otras organizaciones intermedias de la sociedad en general ejercen presión, actúan y hacen interactuar a los poderes institucionales provocando una compleja matriz de poder. En este marco, el Poder Judicial – y, en especial la Corte al expedirse en última oportunidad- tienen peso propio a través del control de constitucionalidad. Es de notar, además, que el ejercicio de sus facultades ha cobrado mayor relevancia desde el momento en que las acciones informales de poder ajenas al Estado de Derecho -léase Fuerzas Armadas- han desaparecido, al menos por ahora, de la escena política.
 
En general, y en especial en nuestro país, los estudiosos del Derecho han desdeñado esta arista del máximo tribunal. Concentran la discusión sobre aspectos jurídicos, reduciendo su rol a una cuestión meramente técnico-jurídica. Los programas de estudio menosprecian la relación de fuerzas entre la ciudadanía y el máximo órgano judicial Así, no suelen evaluar el rol de la opinión popular en las decisiones judiciales ni la influencia de la “intelligenzia” de la comunidad jurídica y de ciertos grupos de presión.
 
Por otro lado, los cientistas sociales que trabajan en el área de la política comparada, han centrado y profundizado sus estudios en tres ejes ya clásicos de la materia: Formas de Gobierno, Sistemas de Partidos y Sistemas Electorales. Respecto de las formas de gobierno, las discusiones, investigaciones y análisis giran en torno a las relaciones que se dan entre el ejecutivo y el legislativo (parlamentarismo, presidencialismo y sus derivados). En la currícula no se contempla el rol que le toca jugar al órgano judicial en estos esquemas. Creemos que es una temática de trascendencia no menor, que hasta ahora ha escapado al análisis politológico en general. Particularmente, esta relación ha cobrado una fuerza notable en los países latinoamericanos, donde en los últimos años hemos sido testigos de una profundo protagonismo de los actores judiciales, particularmente las cortes supremas y los tribunales constitucionales, en las contiendas políticas. Conocer el funcionamiento de las cortes, los tribunales constitucionales, del control de constitucionalidad, y de herramientas tales como el juicio político, jurado de enjuiciamiento, etc., nos permitirá entender determinados fenómenos políticos, que no pueden leerse exentos de la interrelación con el poder judicial.
 
En conclusión, el objetivo general del seminario radica en el estudio – en América Latina- de la interrelación entre las organizaciones intermedias de la Sociedad Civil y la ciudadanía, y la decisión judicial, mediante la profundización del conocimiento que los alumnos tienen del Poder Judicial en general y de sus más importantes tribunales: las Cortes Supremas y los tribunales constitucionales en particular, tanto al interior de la organización de esta compleja institución, como en relación con los órganos de poder político y estructuras ciudadanas.
 
Los participantes del seminario adquirirán una visión politológica, y específicamente de Política Comparada, respecto del funcionamiento de los Tribunales de Justicia en el continente. Finazalidos los encuentros, los asistentes conocerán el funcionamiento de los órganos encargados del control judicial desde una mirada no estrictamente jurídica, sino más bien propia de las ciencias sociales. Y esto les hará tomar real dimensión del esenario donde se desarrolla la arena política, de las nuevas posibilidades de acción y de cómo interactúan las instituciones y sus actores en orden de satisfacer intereses sectoriales y/o corporativos. 
 
 

Docente:  Ezequiel Singman


Temario
 

Unidad 1: Problemas básicos del constitucionalismo. Constitucionalismo y Democracia. Los orígenes del control judicial. Mayorías y minorías. El carácter contra-mayoritario del Poder Judicial. Momentos constitucionales y momentos corrientes. Control judicial y procedimientos democráticos. Control judicial y construcción de la democracia deliberativa.

Unidad 2: Organización del Poder Judicial en la Argentina. Su organización y funcionamiento. La relación entre las justicias locales y el órgano judicial federal. El debate histórico Unitarismo vs. Federalismo desde la perspectiva del poder judicial. ¿Cómo afecta su organización a la división territorial de poder en Argentina? 

3hs.

Unidad 3: Historia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Su formación histórica. Rupturas y quiebres de acuerdo a los ciclos económicos y sociales de la Historia Argentina. Indagación acerca de su permanente funcionamiento a pesar de la inestabilidad democrática. Su organización y funcionamiento. ¿Son y han sido los jueces de la Corte Suprema, independientes de los poderes políticos de turno?

Unidad 4: El poder Judicial ante el desafío de controlar al poder político. La Justicia cómo Poder de Control ¿Quién controla a quien? Las relaciones entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial en la práctica política y en la Constitución. Una visión comparada: Indagación acerca del funcionamiento de la justicia europea y sus relaciones con los poderes políticos. Los casos de Italia y Francia. 

3hs.

Unidad 5: El poder judicial en América Latina. Comportamiento de los consejos de magistratura, tribunales constitucionales y Tribunales Superiores de Justicia. Caso argentino y venezolano. Su rol cada vez más preponderante. Las reformas en los nombramientos y su funcionamiento: ¿Mejorar la administración de justicia o controlar al “poder de control”? Un análisis de las instituciones desde el ejercicio de poder político. Tribunales constitucionales en América Latina. Integración y atribuciones: amplitud de los temas pasibles de tratamiento. Control de constitucionalidad. Casos relevantes de actuación de los máximos tribunales.

Unidad 6: El poder Judicial y la Sociedad Civil. Los partidos políticos y grupos de presión ante la justicia y la Corte. El notable cambio de los jueces en los últimos años, su exposición pública y mediática y la búsqueda de una mayor independencia respecto del poder político. La vocación política de los jueces. La Justicia como puente hacia la actividad política. La Justicia como canalización formal de protestas y contiendas político-partidarias. La llamada “judicialización” de la “política”.

Unidad 7: La Corte y la crisis de 2001. El “Que se vayan todos” y la inclusión de los jueces del alto tribunal en ese rótulo. La remoción de la denominada “mayoría automática” y el rol social en la legitimación de dicho proceso. La identificación de los jueces como responsables políticos de la crisis. La revalidación de sus roles y su progresivo protagonismo. La nueva Corte y sus desafíos en la consolidación de la institucionalidad democrática. 

3hs.

 
 

Fechas: los días jueves desde el 15 de septiembre 

Horarios17:30 a 19:30 hs.

Exposición, discusión grupal y taller
Por extensión se otorgarán certificados a quienes hayan cumplido con la totalidad de los requisitos
Estudiantes de grado, postgrado, docentes y público en general